Los espacios que brillan
Percepción
Al leer El espacio como entidad Psíquica de Pablo Fernández Christlieb se me abrió un campo de posibilidades mentales. ¿Ya les había dicho que me dedico a la fotografía? creo que no, posiblemente sea algo que no sea tan relevante, pero creo que es pertinente mencionarlo porque este texto trataré de ligarlo con lo que hago. ¿Les había comentado también que este espacio está hecho porque actualmente estoy realizando la maestría en Estudios Visuales y es parte de mi calificación? creo que tampoco y posiblemente eso les importe menos, pero también creo que es pertinente mencionarlo, ya que en mi trabajo terminal de grado hablo sobre... "La
Fotografía", ¡bingo!, pero no sobre la foto como algo técnico, más bien, la fotografía como una forma de pensamiento, donde la ideología, los deseos y la cultura estan implícitas.
Christlieb plantea que la mente es el espacio mismo "de suerte que es, literal y no metaforicamente, el pspacio quien siente y piensa", esta afirmación del autor creo que tiene una importancia enorme en la forma en la que nos relacionamos con el entorno, si la mente es espacio, entonces todo habita un espacio. Este blog es un espacio, el pensamiento que aquí está plasmado es otro espacio, el lenguaje que acompaña a ese pensamiento es otro espacio, la plataforma es otro espacio, la web en la que está alojado es otro espacio y (hago una pausa para respirar) tu lectura es otro espacio, que está siendo posible gracias a otros espacios como tu computadora o tu móvil, etc, o sea, es como una red que nunca acaba y que nos lleva de unos espacios a otros conectándonos por medio de objetos que nos ayudarán a realizar nuevas conexiones y así infinitamente. Así como lo pongo suena loco, pero creo que tiene coherencia (o por lo menos eso me digo).
En una de las definiciones del espacio Christlieb habla del espacio como algo Hueco, como ese limbo que estará entre los objetos que no es perceptible por el observador, que parece vacío pero que siempre está ahí, lo que me hace pensar que siempre entre el fotógrafo y el objeto o sujeto que va a fotografiar existe un espacio vacío, el cual le da forma al objeto y como diría Christlieb "son los huecos lo que constituye el contenido", ese vacío como se podría pensar es lo que me va a conectar con lo fotografiado, es lo que me envuelve, me arropa y me arroja a realizar la fotografía, porque gracias a eso que no puedo percibir puedo realizar las relaciones. Otra cosa interesante que se menciona y que no había pensado es que esos Huecos pueden ser transformados por el objeto mismo y cambiar su forma a nuevos Huecos que significarán otra cosa completamente diferente. Nos movemos, transitamos, deambulamos en esos Huecos, los respiramos, los exhalamos y nunca somos conscientes de ellos. Ahora, cada vez que este frente a una imagen, a punto de tomar una fotografía, a este ordenador pensando qué voy a escribir, sabré que hay un Hueco que me remite a la placenta del mundo que me contiene.
(Foto tomada por Pepe Porcayo, en Hierve el Agua, Oaxaca)

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